viernes, 11 de febrero de 2011

san-valentin-cena-afrodisiaca


San Valentín es un momento muy especial para compartir con tu pareja. ¿Has pensado ya cómo lo vais a celebrar? La verdad es que una cenita romántica puede ser una buena forma de pasar una noche tan especial. Pero claro, no puede ser una cena cualquiera.
¿Qué te parece si preparas una cena con un toque afrodisíaco? Te damos las claves de una cena ideal, con una serie de ingredientes afrodisíacos que no pueden faltar:
  • Salmón: es muy potente y de efectos rápidos. ¿Qué te parece un poco de salmón ahumado? O salmón al cava, una opción también estupenda…
  • Albahaca: ideal para condimentar el salmón, sus propiedades afrodisíacas vienen de lejos, puesto que ya en la antigüedad estaba asociada a la fecundidad.
  • Vino: la bebida ideal, eso sí, con moderación, es un vasodilatador estupendo.
Por cierto, que para el postre, la miel, que tiene vitamina B y C y una serie de minerales que estimulan la producción de hormonas sexuales.

jueves, 10 de febrero de 2011

Masaje erótico

Definición

El masaje erótico o masaje sexual, consiste en la estimulación de la piel y manipulación de los músculos, con el fin de producir bienestar e ir aumentando la excitación erótica. Esta estimulación puede realizarse mediante caricias, besos, etc.
La piel del ser humano posee una superficie de 18.000 cm2 y un millón y medio de receptores. Se puede decir por tanto que la superficie corporal, la piel, es el órgano sensorial más extenso del cuerpo humano.

El arte del masaje erótico

A lo largo de la historia de la sexualidad, los amantes se han abandonado a la sensualidad de las caricias. Ya desde la antigüedad, se ha considerado el tacto, y las sensaciones producidas por la suavidad de las manos, como un hecho básico en el arte de amar.
Con los masajes eróticos conseguimos que el cuerpo despierte a un mundo de sensaciones a menudo adormecidas por los ajetreos y tensiones cotidianas.
El masaje sexual prepara nuestro cuerpo para el placer y la excitación. Relaja los músculos, disipa tensiones, calma los nervios, serena nuestra mente y olvidamos las preocupaciones, abandonándonos a las sensaciones placenteras que recorren nuestro cuerpo palmo a palmo.
Las manos del amante no sólo trasmiten bienestar físico, sino que derraman sobre nuestra piel, ternura, cariño, cuidado y deseo. En medio de este mar de sensaciones podemos aprender a relajarnos y sentir con todo nuestro cuerpo, olvidando por unos minutos el tradicional protagonismo genital de los encuentros sexuales.
El masaje erótico como parte de los preliminares y del juego sexual constituye un mundo de sensaciones de bienestar, ternura, intimidad y deseo.

Consejos

Elegir el momento

La técnica del masaje erótico requiere calma y buscar el momento apropiado, las prisas son el mayor enemigo. Lo ideal es disponer de un momento de tranquilidad, donde podamos desconectar el teléfono para que nadie nos interrumpa.
Hay que buscar un lugar adecuado, tranquilo y sin interrupciones.

El ambiente

El lugar elegido, debemos prepararlo con una temperatura adecuada, en la que la otra persona al desnudarse no tenga frío ni excesivo calor. La temperatura ideal son 25º C.
Podemos tumbar cómodamente a la persona en una cama, en el sofá, o en el suelo encima de un edredón, o sobre una alfombra rodeados de cojines.
Una luz tenue (las velas suelen aportar una luz agradable y sugerente), algo de música de fondo, un aroma agradable de incienso (o de los aceites que utilicemos), sumado previamente a una copita de cava y unas fresas o bombones, pueden ser el preámbulo ideal a nuestro masaje, haciendo que todos nuestros sentidos disfruten a la par del momento.
Aunque a otras parejas les estimula mucho más la improvisación y la espontaneidad, a los más romanticos les gustará ambientar la sala con velas, música de fondo, y haber preparado antes una deliciosa velada con una cena exquisita (afrodisiaca).

Aceites y lociones de masaje

Se puede usar una loción o aceite de rápida absorción para comenzar el masaje, sin embargo, no es conveniente usar cremas que tardan más en ser absorbidas por la piel y que puedan producir un sabor desagradable, por si queremos una vez iniciado el masaje, pasar a estimular el cuerpo con los labios o la lengua.
Con el masaje erótico además de estimular cada rincón de la piel para ir aumentando la excitación sexual, buscamos hacer que nuestra pareja se sienta deseada y sensual.

Procedimiento general

En nuestro masaje sexual, podemos empezar a acariciar y masajear suavemente las estremidades, las manos, los pies, la cara, la cabeza, para poco a poco ir adentrándonos en la espalda, el cuello, los hombros, las piernas. El siguiente paso seá estimular los muslos, las ingles y los pechos. Por último los genitales.
Sin embargo no hay un itinerario establecido sino que podemos variarlo según el momento, sobre todo hay que poner atención a las reacciones de nuestra pareja para saber si está resultando placentero.
Las sensibilidad del cuerpo varía en cada persona sin embargo hay zonas como el cuello y la nuca (parte posterior), los párpados, los hombros, las axilas, la cintura, los glúteos, los pies y ambos lados del tórax, son muy sensibles a la estimulación bucal o manual.
Las zonas erógenas, o más sensibles debido a su abundante inervación son, la boca, el lóbulo inferior de la oreja, las mamas, los órganos genitales externos, el periné y el ano.
Sin embargo en el masaje erótico se puede comenzar acariciando las sienes, la raíz del cabello, o masajeando simplemente el cabello, lo que produce un dulce placer tanto para el hombre como para la mujer. También podemos acariciar la parte anterior de la muñeca, los codos, la curva de la rodilla, etc
El masaje practicado con sensualidad y sensibilidad puede ser una fuente realmente placentera, llena de erotismo y complicidad.

Técnica del masaje erótico

Colocación

Puedes comenzar por desvestir a tu pareja o pedirle que lo haga el/ella. Pídele que se tumbe boca abajo, con la cabeza ladeada y los brazos semiflexionados a la altura de la cabeza. Cúbrele la parte de las nalgas con una toalla suave. Dile que se coloque cómodamente (si es necesario puedes poner un cojines bajo la flexura de las rodillas, los talones o la cabeza). Es importante que ambos estéis cómodos.
Tú puedes colocarte a su lado, de pie (si está en una cama alta), de rodillas sobre un cojín, sentado a su lado o sobre sus nalgas (siempre que tu peso corporal no sea molesto para la otra persona).
En cuanto a la ejecución del masaje erótico, hay multitud de técnicas y pasos que pueden seguirse, y a medida que vayamos adquiriendo confianza podemos innovar y variar a nuestro gusto.
Yo os propongo 10 pasos sencillos para el masaje erótico, que harán vibrar el cuerpo de vuestra pareja.

Paso 1

Puedes comenzar colocando tus manos abiertas y relajadas en su espalda, ejerciendo una leve presión, tu mano izquierda a la altura del corazón y tu mano derecha en la columna justo donde comienza la zona lumbar (donde acaba la espalda).
Permanecer unos minutos en esta posición facilita adentrarnos en un ambiente de calma, concentrándonos en la respiración tanto tuya como de tu pareja y en los latidos de su corazón.

Paso 2

Puedes comenzar el masaje propiamente dicho recorriendo su cuerpo con suaves caricias.
Utiliza tanto las palmas de las manos como los dedos, y deslízalos suavemente, sin prisa.
Recorre primero el cuello, para ir desplazándote hacia los hombros, recorre los los brazos, la espalda, las piernas y puedes bajar hasta en los pies.
Luego puedes volver hacia arriba pasando otra vez por las mismas hasta llegar nuevamente al cuello.

Paso 3

Ejerciendo un poco más de presión masajea con las yemas de los dedos el cuero cabelludo.
Coloca las manos una a cada lado de la cabeza, por detrás de las orejas. Ejerce una pequeña presión con las manos extendidas y los dedos semiflexionados.
Puedes intruducir los dedos en el cabello y masajear la cabeza como si lavases el pelo, pero siempre con movimientos lentos y ejerciendo presión con la yema de los dedos.
Puedes ir desde la nuca hasta la frente.

Paso 4

Coge un poco de aceite para masaje (aceite aromático, aceite de almendras dulces, crema hidratante o loción de masaje), y ponlo en tus manos, frota las manos para calentar el aceite en ellas y extiéndelo sobre la espalda de tu pareja.
Para ello usa movimientos circulares con las palmas de las manos, a estos movimientos se les denomina fricciones.
Los movimientos durante las fricciones han de ser vigorosos y algo más rápidos que los de los pasos anteriores.

Paso 5

Haz suaves deslizamientos a lo largo de la espalda, siguiendo el recorrido de la columna.
Coloca las manos abiertas con los dedos juntos en paralelo, deslízalas hacia abajo ejerciendo una leve presión, ha estos movimientos se les llama planchados.
Luego deslízalas nuevamente hacia arriba pero esta vez, ejerciendo la presión sólo con la base de la mano.

Paso 6

Una vez preparada la piel, vamos a llegar con nuestro masaje a un plano más profundo, los músculos.
Para ello utilizaremos un movimiento o pase que se llama amasamiento.
Consiste en coger el músculo con la mano y soltarlo utilizando el dedo pulgar y el resto de la mano.
Este movimiento recuerda al que realizan los panaderos al amasar el pan.
Empezaremos por los hombros e iremos descendiendo por la espalda. Conseguiremos liberar las tensiones del cuerpo.

Paso 7

Vuelve al paso 2 y acaricia levemente con las palmas de las manos el cuello la espalda y las extremidades.

Paso 8

Pídele a tu pareja que se coloque boca arriba.

Paso 9

Con las yemas de los dedos y mediante movimientos circulares masajea la cara: la frente las sienes, los pómulos, detrás de las orejas, los lóbulos de las orejas y la mandíbula.
Haz lo mismo pero esta vez con los pulgares deteniéndote en presionar los puntos neurálgicos de la cara:
  • Las sienes.
  • El inicio de las cejas.
  • Los pómulos ( a la altura justo de bajo de los ojos)
  • Entre la nariz y los labios
  • Entre los labios y la barbilla.

Paso 10

Repite el paso número 4, esta vez deteniéndote en el pecho de tu pareja.
A partir de aquí deja paso a caricias más sensuales por debajo de la toalla a la altura de las caderas, puedes usar deslizamientos suaves pero firmes con movimientos circulares. Ves acercándote poco a poco a la zona genital.
A partir de aquí podéis continuar con besos, caricias genitales, etc. dejando que la sensualidad, la ternura y el erotismo sigan su camino.
Es importante que durante el masaje erótico, disfrutemos de las sensaciones que nos ofrece tocar el cuerpo de nuestra pareja, explorando sus curvas, sus cambios de tensión, las formas, el contacto con la piel desnuda. Apreciando cada detalle y expresando toda tu dulzura y toda tu pasión.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Acto sexual

Acto sexual

De Sexualidad


Definición

El acto sexual o relación sexual, se entiende como un conjunto de acciones de mayor o menor complejidad que realizan dos o más personas de igual o distinto sexo para obtener y producir placer.

Comportamiento sexual

Durante el sexo o la relación sexual, pueden presentarse conductas del tipo juego sexual o erotismo, a estas conductas se les denomina "preliminares" e incluyen comportamientos que aumentan la excitación a nivel psíquico y físico.
Con estos juegos se produce la lubricación de los órganos genitales, que disminuyen la fricción durante el coito.
Los juegos sexuales pueden realizarse desde breves minutos como varias horas antes de producirse el propio acto sexual. Ya que el sexo entendido como relación sexual generalmente (aunque no es imprescindible) suele concluirse con el coito.

Propósito

Estas acciones sexuales además de poder (o no) estar orientadas a la procreación, están orientadas tanto a obtener como a proporcionar placer.
Además de esto, es importante matizar que con el sexo no solo se obtiene excitación y placer, sino que se consigue un alto grado de complicidad entre la pareja, cuando se da en un marco adecuado, con circunstancias positivas para la pareja.
Por el contrario cuando el sexo se da en medio de circunstancias negativas y un entorno adverso puede resultar insatisfactorio y traumático.

sexualidad

La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico-afectivas que caracterizan cada sexo. También es el conjunto de fenómenos emocionales, de conducta relacionados con y de prácticas qué se realizan con búsqueda del placer sexual, que marcaran de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de las fases determinantes de su desarrollo en la vida.
Durante siglos se consideró que la sexualidad en los animales y en los hombres era básicamente de tipo instintivo. En esta creencia se basaron las teorías para fijar las formas no naturales de la sexualidad,[cita requerida] entre las que se incluían todas aquellas prácticas no dirigidas a la procreación.[cita requerida]
Sin embargo, hoy se sabe que también algunos mamíferos muy desarrollados, como los delfines o algunos pingüinos, presentan un comportamiento sexual diferenciado, que incluye, además de homosexualidad (observada en más de 1500 especies de animales),[1] variantes de la masturbación y de la violación. La psicología moderna deduce, por tanto, que la sexualidad puede o debe ser aprendida.[cita requerida]
Artículo principal: Sexualidad humana
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La sexualidad humana de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) se define como:
"Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales."[2]
Se propone que la sexualidad es un sistema de la vida humana que se compone de cuatro características, que significan sistemas dentro de un sistema. Éstas características interactúan entre sí y con otros sistemas en todos los niveles del conocimiento, en particular en los niveles biológico, psicológico y social.
Las cuatro características son: el erotismo, la vinculación afectiva, la reproductividad y el sexo genético (genotipo) y físico (fenotipo). El erotismo es la capacidad de sentir placer a través de la respuesta sexual, es decir a través del deseo sexual, la excitación sexual y el orgasmo.
La vinculación afectiva es la capacidad de desarrollar y establecer relaciones interpersonales significativas.
La reproductividad es más que la capacidad de tener hijos y criarlos, incluye efectivamente los sentimientos de maternidad y paternidad, las actitudes de paternaje y maternaje, además de las actitudes favorecedoras del desarrollo y educación de otros seres.
La característica del sexo desarrollado, comprende el grado en que se vivencia la pertenencia a una de las categorías dimórficas (femenino o masculino). Es de suma importancia en la construcción de la identidad, parte de la estructura sexual, basado en el sexo, incluye todas las construcciones mentales y conductuales de ser hombre o mujer. Hay que tener en cuenta que es muy importante que sepamos cuales son nuestras actitudes más personales e íntimas hacia la sexualidad.
Uno de los productos de la interacción de estos holones es la orientación sexual. En efecto, cuando interactúan el erotismo (la capacidad de sentir deseo, excitación, orgasmo y placer), la vinculación afectiva (la capacidad de sentir, amar o enamorarse) y el género (lo que nos hace hombres o mujeres, masculinos o femeninos) obtenemos alguna de las orientaciones sexuales a saber: la bisexualidad, la heterosexualidad y la homosexualidad.
La definición de trabajo propuesta por la OMS(2006) orienta también la necesidad de atender y educar la sexualidad humana. Para esto es de suma importancia, reconocer los derechos sexuales (WAS, OPS,2000):
  • El derecho a la libertad sexual.
  • El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo.
  • El derecho a la privacidad sexual.
  • El derecho a la equidad sexual.
  • El derecho al placer sexual.
  • El derecho a la expresión sexual emocional.
  • El derecho a la libre asociación sexual.
  • El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables.
  • El derecho a información basada en el conocimiento científico.
  • El derecho a la educación sexual integral.
En la medida que estos Derechos sean reconocidos, ejercidos y respetados, tendremos sociedades más sanas sexualmente.
Es importante notar que la sexualidad se desarrolla y expresa de diferentes maneras a lo largo de la vida de forma que la sexualidad de un infante no será la misma que la de un adolescente o un adulto. Cada etapa de la vida necesita conocimientos y experiencias específicos para su óptimo desarrollo. En este sentido, para los niños es importante conocer su cuerpo, sus propias sensaciones y aprender a cuidarlo. Un niño o una niña que puede nombrar las partes de su cuerpo (incluyendo el pene, el escroto o la vulva) y que ha aceptado que es parte de él, es más capaz de cuidarlo y defenderlo. También es importante para ellos conocer las diferencias y aprender que tanto los niños como las niñas son valiosos y pueden realizar actividades similares. En esta étapa aprenden a amar a sus figuras importantes primero (los padres, los hermanos) y a las personas que los rodean, pueden tener sus primeros enamoramientos infantiles (que son diferentes de los enamoramientos de los adolescentes) y también viven las primeras separaciones o pérdidas, aprenden a manejar el dolor ante éstas. En cuanto a la reproductividad, empiezan a aprender a cuidar de los más pequeños (pueden empezar con muñecos o mascotas) y van desarrollando su capacidad reproductiva. También tienen grandes dudas sobre su origen, generalmente las dudas que tienen con respecto a la relación sexual necesitan la aclaración del sentido amoroso y del deseo de tenerlo que tuvieron sus padres. Les resulta interesante el embarazo y el nacimiento en un sentido de conocer su propio origen. Sobre todo será importante indagar la pregunta y responderla al nivel de conocimiento de acuerdo a la edad del menor.
La sexualidad adulta contiene los cuatro elementos en una interacción constante. Por ejemplo, si una mujer se siente satisfecha y orgullosa de ser mujer, es probable que se sienta más libre de sentir placer y de buscarlo ella misma. Esto genera un ambiente de cercanía afectiva y sexual con la pareja y un clima de mayor confianza que a su vez repercute en las actividades personales o familiares que expresan la reproductividad. En realidad podríamos empezar por cualquiera de las características en estas repercusiones positivas o también negativas.
Cada una de las características presentará problemas muy específicos. Así, encontramos en el sexo, los problemas de homofobia, violencia contra la mujer, desigualdad sexual, etcétera. En la vinculación afectiva se encuentran las relaciones de amor/odio, la violencia en la pareja, los celos, el control de la pareja. El erotismo presentará problemas tales como disfunciones sexuales o las infecciones de transmisión sexual. En cuanto la reproductividad se observan desordenes de la fertilidad, violencia y maltrato infantil, abandono de los hijos, etc.

Al igual que muchos animales, los seres humanos utilizan la excitación sexual con fines reproductivos y para el mantenimiento de vínculos sociales, pero le agregan el goce y el placer propio y el del otro. El sexo también desarrolla facetas profundas de la afectividad y la conciencia de la personalidad. En relación a esto, muchas culturas dan un sentido religioso o espiritual al acto sexual (Véase Taoísmo, Tantra), así como ven en ello un método para mejorar (o perder) la salud.
La complejidad de los comportamientos sexuales de los humanos es producto de su cultura, su inteligencia y de sus complejas sociedades, y no están gobernados enteramente por los instintos, como ocurre en casi todos los animales. Sin embargo, el motor base de gran parte del comportamiento sexual humano siguen siendo los impulsos biológicos, aunque su forma y expresión dependen de la cultura y de elecciones personales; esto da lugar a una gama muy compleja de comportamientos sexuales. En muchas culturas, la mujer lleva el peso de la preservación de la especie.
Desde el punto de vista psicológico, la sexualidad es la manera de vivir la propia situación. Es un concepto amplio que abarca todo lo relacionado con la realidad sexual. Cada persona tiene su propio modo de vivir el hecho de ser mujer u hombre, su propia manera de situarse en el mundo, mostrándose tal y como es. La sexualidad incluye la identidad sexual y de género que constituyen la conciencia de ser una persona sexuada, con el significado que cada persona dé a este hecho. La sexualidad se manifiesta a través de los roles genéricos que, a su vez, son la expresión de la propia identidad sexual y de género.
La diversidad sexual nos indica que existen muchos modos de ser mujer u hombre, más allá de los rígidos estereotipos, siendo el resultado de la propia biografía, que se desarrolla en un contexto sociocultural. Hoy en día se utilizan las siglas GLTB (o LGTB) para designar al colectivo de Gais, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales.
La sexualidad se manifiesta también a través del deseo erótico que genera la búsqueda de placer erótico a través de las relaciones sexuales, es decir, comportamientos sexuales tanto autoeróticos (masturbación), como heteroeróticos (dirigidos hacia otras personas, éstos a su vez pueden ser heterosexuales u homosexuales). El deseo erótico (o libido) que es una emoción compleja, es la fuente motivacional de los comportamientos sexuales. El concepto de sexualidad, por tanto, no se refiere exclusivamente a las “relaciones sexuales”, sino que éstas son tan sólo una parte de aquél.